
Me encontré que David Langford, un famoso escritor de ciencia ficción de la Gran Bretaña, produjo hace 15 años más o menos un pastiche, es decir una creación literaria basada en otra obra, acerca de la Biblioteca de Babel de Borges. En él, Langford se imagina a la Biblioteca de Babel en nuestro época, como un portentoso artilugio informatizado en el que las búsquedas se ejecutan de la misma forma que los portales de búsqueda contemporáneos como Google o Yahoo. El texto es bueno, aunque la sintáxis es a veces un poco enredada, nada que ver con la fluidez magistral de la prosa de Jorge Luis.
El texto en inglés original lo pueden ver aquí.
Como estaba con ánimos, me dí a la tarea de traducirlo al español, tarea que llevó mucho más tiempo del que me hubiera imaginado, ya que como les digo, la peculiar sintáxis y el léxico empleado con abundancia de adverbios y construcciones muy propias del inglés no me dejaban satisfecho. Mi resultado está aquí.
Estaba con esto de la traducción cuando de pronto me puse a meditar en uno de mis problemas informáticos favoritos: la traducción automática o traducción mecánica. Utilicé el servicio de traducción de Google, que es el mismo que el de BabelFish de Altavista, basada en el motor Systran. Los indigeribles resultados de esta traducción automatizada los pueden encontrar aquí.
Es muy común en estos días referirise a uno de estos servicios gratuitos en línea para traducir un breve texto o una página web; sin embargo, los resultados aún dejan mucho que desear, ciertamente la traducción asistida por computadora con la calidad de un traductor profesional todavía nos elude. Creo que el trabajo que he realizado, con todo y las fallas y mi insoluble sentimiento de que mi traducción sigue siendo literal y poco fluída, es mejor que lo que cualquier software puede lograr hoy en día. Ante esto, decidí ir a WordLingo quienes ofrecen el servicio de traducción con traductores humanos y el texto se puede subir en el sitio, realizando el pago de la misma manera. La cotización que me enviaron por el breve texto de 3 páginas y 1706 palabras fue de $261 dólares americanos. Creo que seguiré haciendo las traducciones yo mismo.








